
MIDLAND, Texas – Jonathon Russell, un hombre de 36 años originario de Oklahoma, fue condenado a 45 años de prisión por delitos vinculados a la explotación sexual de menores, según informó un comunicado del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ).
De acuerdo con el comunicado, Russell utilizó una aplicación de mensajería para enviar 15 imágenes que mostraban a dos niñas menores de edad participando en actividades sexuales. Más adelante, se supo que compartió tres de esas imágenes con un investigador federal encubierto, afirmando que las menores tenían tres y 11 años de edad.
Agentes del FBI rastrearon su dirección IP y lo localizaron en un hotel en Midland. El 8 de febrero de 2024, las autoridades llevaron a cabo un registro en la habitación del hotel y encontraron evidencia alarmante: ropa interior de niños, una mochila táctica verde con dispositivos sexuales y un teléfono móvil oculto bajo un refrigerador que almacenaba una extensa colección de imágenes de abuso sexual a menores.
El 28 de febrero de 2024, el Distrito Oeste de Texas emitió una acusación formal de tres cargos contra Russell, que incluían posesión de pornografía infantil, distribución de pornografía infantil y viajar con la intención de cometer actos sexuales ilícitos. Además, el 3 de abril de 2024, el Distrito Oeste de Oklahoma lo acusó de un cargo adicional por producir representaciones visuales de una menor en conductas sexualmente explícitas.
Russell se declaró culpable de los cargos presentados tanto en el Distrito Oeste de Oklahoma como en el de Texas. “La severa condena en este caso pone de manifiesto el enorme daño que este individuo causó a varios niños, quienes vivirán marcados por estas experiencias de por vida,” expresó Margaret Leachman, fiscal interina de EE.UU. para el Distrito Oeste de Texas. Aseguró que seguirán trabajando con las autoridades para hacer rendir cuentas a estos depredadores.
Por su parte, Robert J. Troester, fiscal de EE.UU. del Distrito Oeste de Oklahoma, señaló: “Las acciones repugnantes de este acusado han sido frenadas gracias a la colaboración entre fiscales federales y fuerzas del orden a nivel nacional. Esta dura sentencia demuestra una vez más el compromiso del Departamento con la protección de los niños y la justicia para quienes atacan a los más vulnerables.”
El caso fue investigado por el FBI, con la colaboración del Departamento de Policía de Elk City. La fiscalía estuvo a cargo de Heather Haywood, fiscal asistente de EE.UU. del Distrito Oeste de Texas, y Jordan Ganz, fiscal de EE.UU. del Distrito Oeste de Oklahoma.